La terapia individual es el espacio de encuentro que creamos para tratar tus problemas. Y la relación que estableces con tu psicólogo es fundamental para poder explorarlos.
Carl Rogers, prestigioso psicólogo, postulaba tres condiciones que se tenían que dar en la sala de terapia: comprensión empática, aceptación incondicional de la persona y autenticidad o congruencia entre lo que uno siente y expresa. Es decir, la capacidad de explorar y expresar lo que sientes sin juicio.






